Mujer 55 Años
Me encontraba trabajando en el área de costos de una empresa. Mi tarea consistía en hacer informes al respecto y presentarlos al dueño. Se trataba de una Pyme familiar. Mi primer informe no fue recibido como yo esperaba. En efecto, el dueño de la empresa, al echar el primer vistazo, fue directo a un punto y me dijo: “aquí hay un error”. Y me lo devolvió. Yo lo miré y le dije: “Es cierto. Lo estoy corrigiendo en estos momentos. De todos modos, el informe contiene varios puntos más, que he analizado cuidadosamente y me gustaría que viéramos juntos”. El accedió, un tanto sorprendido por mi respuesta. Creo que el hecho de haber “defendido mi informe” desde el primer momento, hizo que me gane su respeto.
Universidad Nacional de Cuyo Facultad de Filosofía y Letras: Profesor en grado universitario de Ciencias Económicas. Permanente asistencia a cursos de Actualización Profesional.