Hombre 35 Años
Claridad en las ideas y perseverancia para cumplir objetivos Mudarme a la Ciudad de Buenos Aires fue una gran decisión: dejar mi pueblo atrás en busca de mi sueño, convertirme en Ingeniero Químico. No fue fácil: debí privarme de hacer y tener cosas, pero tener claro mi objetivo y tomar todos los días la decisión de perseverar a pesar de las dificultades me permitieron estar cerca del principio de otro camino: la carrera laboral. Pero antes, debía finalizar mi Tesis. Me encontré con la dificultad de no contar con un reactivo clave. Buscamos opciones junto a mi director de tesis, pero no lo conseguíamos. Dispuesto a conseguirlo cueste lo que cueste, comencé a llamar a laboratorios comerciales del país, con resultados negativos. Finalmente, recordé un laboratorio de alimentos de un pueblo vecino, y conseguí que me faciliten el reactivo. Me sentí gratificado: todo bagaje cultural me había servido para solucionar un problema que tal vez otra persona no hubiese podido resolver.