Mujer 37 Años
Al trabajar medianamente siempre en relación con otra persona, en el trascurso del tiempo fui adquiriendo el conocimiento de cómo enfrentar bien al cliente, sin arrebatamiento y siempre con amabilidad. Cuando trabajaba en el Banco Supervielle, tuve un fallo de cajón, aboné de más a una persona que cobraba un plan social. La sucursal me daba el permiso para acceder a esa persona y poder lograr recuperar el dinero que pague demás. Me comunique vía telefónica con dicha persona y le expliqué la situación ,siempre siendo muy precavida y con las palabras justas para que no se sienta invadida ya que había tenido acceso a sus datos. Del otro lado tuve una muy buena respuesta y pude recuperar el dinero.