Hombre 36 Años
Una vez recibí un e-mail con noticias que perjudicaban las finanzas de la empresa, reaccioné con mucha bronca y respondí inmediatamente criticando a quien había escrito y generado ese perjuicio. Eso tuvo un mayor costo para la empresa y, lógicamente que, para mí, fue algo negativo en ese momento, pero me enseñó a manejar mejor los tiempos y trabajar mucho la inteligencia emocional. Hoy puedo decir que he aprendido a consultar a mis pares, mis superiores y hacer puestas en común para tomar decisiones que influyen en el funcionamiento de la empresa.