Mujer 37 Años
Me comunicaron que se desvincularía al Gerente General y me ofrecieron asumir el puesto. Durante dos meses debí sostener la confidencialidad del proceso, manteniendo mi rol habitual sin generar sospechas ni afectar al equipo, mientras evaluaba internamente si estaba en condiciones de asumir ese desafío. Fue un período de mucha tensión, ya que tuve que equilibrar la discreción que la situación exigía con mi propio proceso de decisión. Finalmente acepté el desafío. Hoy valoro esa experiencia como un aprendizaje clave sobre manejo de la incertidumbre, discreción profesional y toma de decisiones bajo presión.