Hombre 20 Años
En una experiencia en ventas y atención al cliente, un usuario llegó muy alterado por una demora en la entrega de su pedido y la falta de respuestas claras. Escuché su reclamo con calma y empatía, me disculpé por el inconveniente y me tomé el caso de forma personal sin derivarlo. Rastreé la orden internamente, destrabé la entrega prioritaria y lo mantuve informado hasta la resolución. El pedido llegó ese mismo día y el cliente valoró la predisposición y la respuesta rápida.