Mujer 31 Años
Uno de los mayores desafíos en mi experiencia educativa fue trabajar en aulas numerosas de hasta 50 estudiantes, lo que requería planificar estrategias que contemplaran las necesidades de todo el grupo, incluyendo estudiantes con Necesidades Educativas Especiales (NEE). En estas situaciones procuré realizar adecuaciones curriculares y brindar acompañamiento personalizado. Por ejemplo, trabajé con un estudiante con espectro autismo que requería atención constante, situación que afronté con paciencia, dedicación y empatía. También acompañé procesos de aprendizaje de estudiantes con dislalia, dislexia, entre otros; adaptando las actividades para favorecer su participación. En mis experiencias de atención al cliente, también enfrenté situaciones desafiantes con personas que llegaban alteradas por problemas externos; en esos casos procuré escucharlas, mantener una actitud respetuosa y generar un clima más tranquilo y cordial.