Hombre 50 Años
Al ingresar a la empresa noté que transcurría mucho tiempo entre el momento de salida del producto y la facturación del mismo. Es decir que el cliente recibía su factura con demora. Esto repercutía en el proceso de cobro. Tomé la iniciativa y busqué una forma más ágil para registrar a diario cada egreso de mercadería. En forma paralela me capacité con nuestro sistema de trazabilidad el cuál me permitió facturar al momento de despacho de productos. No fue fácil implementar esto ya que en aquel momento mis tareas eran otras y además debía ser en forma remota porque la ubicación de guarda de vinos y mi puesto de trabajo se encontraban a más de 80 kilómetros. Fue un poco difícil acostumbrar a mis compañeros y superiores pero finalmente pudimos achicar ese bache financiero y a la vez ampliar conocimientos informáticos que permitieron agilizar la tarea.