Mujer 38 Años
En los locales de ropa en donde trabajé, me encargué de la atención al público, ventas, manejo de caja, apertura y cierre del local, y, también, del diseño de vidrieras. Me destacaba especialmente en ventas, teniendo muy buen trato con la gente. Muchos clientes volvían y pedían que los atendiera yo. Disfrutaba mucho ese ida y vuelta con las personas, y creo que eso marcó una diferencia. Además, me ocupaba de mantener todo en orden y funcionando, desde los horarios del personal, control de stock y pago a proveedores, y, incluso, la imagen del local.