Mujer 24 Años
Siendo encargada en el restaurante “Aragón Corrientes”, se nos presentó una confusión de pedidos por un cambio de mesa. Por lo tanto, la cliente se encontraba muy muy disconforme. A tal punto que comenzó a tratar de muy mala manera a uno de mis mozos a cargo. Por lo que, procedí y pedirle al mozo que se retire y que me cuente la cliente la situación de disconformidad a mí. En ese momento alzó mucho la voz y me comenzó a insultar enfrente de todo el lugar. Gracias a esa situación pude tener una tolerancia mayor hacia los clientes y saber llevar cualquier otra situación similar, ya que logré solucionar el inconveniente. Además, aprendí a trabajar en equipo y a lograr relacionarme con todos mis compañeros de trabajo.
Capacitaciones en Buenos Aires sobre la preparación, restauración y conservación de los cuerpos fallecidos. En base a lo aprendido, puedo decir que no le tengo repugnancia a nada.