Mujer 27 Años
Cuando recién arrancaba a trabajar en Jalea se sentía una mala vibra y esto hacía tener conflictos entre el personal. Mi segunda semana me hicieron de lado al momento de comer y me excluyeron solo por ser nueva, desde el día uno tome iniciativa a presentarme y en ese momento fui y me senté con ellos haciéndoles saber que conmigo contaban para cualquier situación y al aceptar trabajar con la empresa me hacía parte de problemas y soluciones para todo, poco a poco me gane la confianza y pude sentir como la relación de todos iba mejorando, hasta que todos los viernes nos sentábamos en una mesa a compartir el almuerzo y nuevas ideas para el trabajo, algo que hace 4 años ellos no hacían, esto me dio a entender que hay veces falta una pieza para cada situación.
Con este curso despeje todas las dudas que empecé a implementar en mi vida cotidiana y esa para mi es una mejor experiencia.