Mujer 52 Años
Como prof de Yoga (parte de un equipo interdisciplinario), he pasado por una situación muy particular en la que un profesional psicólogo introdujo la técnica de mindfulness a un niño con TEA y con comorbilidad TOC, con la intención de que el niño tenga otra herramienta en casos de ansiedad. Este niño era paciente mío (alumno) desde hacía 6 años. La situación, que para la mayoría era irrelevante, para mí fué imprudencia, y se resolvió con ayuda de los padres que confiaron en mi palabra, convocando a una reunión de equipo (10 integrantes) pudiendo exponer mi punto de vista hacia la práctica de "meditación" , que en verdad tiene un alcance mucho más allá de lo que la ciencia considera. Pude exponer los fundamentos necesarios y los posibles resultados de continuar con esa práctica (posible aumento de medicación, incremento de situaciones obsesivas....etc). El resultado fué la inmediata suspensión de dicho "tratamiento meditativo". El principal aprendizaje fué CONFIAR EN MI SABER.