Hombre 30 Años
Un día me tocó un cliente problemático que no paraba de gritarme , lo que hice fue mantener la calma hasta hacerle entender al cliente que yo no estaba gritando , luego de unos minutos se calmo y me pidió disculpas , y que entendía su enojo , pero que si no hablamos con respeto no se iba a poder solucionar nada
Hice dos años de la carrera