Hombre 26 Años
Los fines de semana era cuando más personas iban al local a comer y a veces varios compañeros no asistían, entonces nos las teníamos que arreglar con los poquitos que éramos y dividirnos las tareas. Una vez logrado eso pudimos hacer las cosas de manera eficiente sin embargo éramos 4 dentro del local y no podíamos cubrir todos los puestos necesarios, entonces teníamos que ir corriendo prácticamente a realizar todos los pedidos. Allí aprendi a tener más calma y paciencia antes las situaciones que se me presentaban , y a entender y ayudar más a mis compañeros en los momentos que a ellos se les complicaba.